05 Helenismo y Mundo Latino

A) El Helenismo.


    El período Helenístico comienza tras la muerte de Alejandro Magno (323 a. C.), cuando sus generales se reparten el imperio. La parte asiática estaba fuertemente vinculada al Imperio Persa. Desde el siglo II a. C. comenzó la conquista romana. La parte europea fue gobernada por la dinastía macedónica de los antigénidas, que, en constante declive, fue asumida como provincia romana a mediados del s. II a. C. Solo Atenas fue capaz de contener cierto prestigio cultural, donde se mantuvieron corrientes filosóficas como el platonismo en la Academia (que pervive hasta el 529 d.C. cuando Justiniano la cierra definitivamente por “fomentar” el paganismo) y el aristotelismo en el Liceo, continuado por los “peripateticos”, que amplían la filosofa del “maestro” y, sobre todo, la reestructuran y reeditan (Andrónico de Rodas).

 

   Ptolomeo I Soter fundó su dinastía (ptolemaicos o lágidas) en la zona sur, sobre los restos del imperio egipcio, y, en parte, se fundieron con éste. Esta dinastía, la más floreciente de los restos alejandrinos, se asentó sobre el imperio egipcio y pervivió hasta que Cleopatra VII y Marco Antonio perdieren la batalla contra Octavio en el 31 a. C. En Alejandría, capital del reino, comienza lo que se suele denominar la ciencia alejandrina. Ptolomeo contruye un centro de enseñanzas y estuido, el Museo (dedicado a las musas) que contaba con bibliotecas, salas de estudio similares a laboratorios, jardines zoológicos y botánicos, observatorios astronómicos, etc. En este lugar confluyen numerosos investigadores, algunos procedentes de la Academia, como Euclides, aunque la mayoría más preocupados por el mundo físico. De hecho, el museo supone la iniciación de toda una corriente dentro de la filosofía helenística de corte aristotélico y experimental, mientras que en Atenas se mantiene la vertiente especulativa y ática (durante algún tiempo, incluso estuvo prohibida en el Museo la especulación metafísica). Las únicas diferencias notables con el Liceo son la ausencia de un departamento de Lógica (considerada instrumental por Aristáteles) sustituido por uno de Matemáticas (eso sí, no adscrito a las matemáticas puras platónicas); y el abandono de la teleología en el orden de la naturaleza.

    Desde el proceso colonialista de Alejandro Magno la mentalidad helena se hace más cosmopolita, pero, a la vez, el peso de la polis comienza a decaer. Por otro lado, se produjo una orientalización del imperio, lo que acercó la cultura a la astrología y la magia. No es extraño que la filosofía resultante de ese periodo se centrara, especialmente, en la ática.

    Cuando comienza la expansión de Roma, desde el s. II a. C., empieza por colonizar los restos del mundo griego al norte del mediterráneo.

B) Las corrientes de la Filosofía helenística.


    El helenismo filosófico no supone grandes avances en la historia de la filosofía. Las corrientes principales que en él se dan (aparte de la continuación de los grandes sistemas platónicos y aristotélicos) son:

- El Epicureismo era una escuela centrada en la utilidad práctica (ática) de la Filosofía. Su fundador, Epicuro de Samos (341-270 a. C.) defendía la búsqueda de la felicidad y la rehusión de los miedos y la superstición.

- El Estoicismo, defendía la importancia del autocontrol ético y del gobierno del logos tanto en el ser humano como en el cosmos. Fue una corriente muy fructífera, y abarcó a numerosos autores, como Zenón de Citio (332-262 a.C.) y Crisipo; y en Roma, Epicteto, Marco Aurelio y Lucio Anneo Séneca (4 a. C. – 65 d. C.).

- El Escepticismo defendía que nada se puede conocer con exactitud y certeza, de forma que nunca podemos estar seguros de que lo que creemos sea cierto. Sus primeros fundadores, Pirrón (360-275 a. C.) y su discípulo Timón, sostenían que, dada nuestra imposibilidad de conocimiento, es mejor abstenerse de emitir juicios. El escepticismo en Roma fue defendido por Cicerón y por Sexto Empírico.

C) La ciencia helenística.


  
  El helenismo científico, de mano de los ptolemaicos, alcanzó importantes logros, tanto en la sistematización y recopilación de teorías, como en novedosos avances en todos los campos de la ciencia. La biblioteca del Museo, por sí misma supone un hito en la historia de Occidente. Llegó a contar con más de 700.000 ejemplares. En el año 48, durante el asedio de Julio César, se quemó una gran parte de la misma; sin embargo fue reconstruida, aunque perdió su carácter innovador. En el 390 volvió a ser destruida por culpa del fanatismo cristiano (suceso reflejado en la película Hipatia), aunque de nuevo volvió a reconstruirse. Finalmente, en el 641 los musulmanes arrasaron lo que quedaba de ella. Su pérdida, dada la importancia que cada ejemplar tenía en la antigüedad, es de incalculable valor cultural. A menudo se sitúa la quema de la Biblioteca de Alejandria como una de las causas del retroceso cultural del medievo.



Entre las principales figuras de la ciencia alejandrina podemos destacar:

Euclides

  Euclides de Alejandría (330-270 a.C.): considerado uno de los padres de la Matemática, estudió en la Academia, pero se convirtió en director del departamento de Matemáticas del Museo. Recogió y reorganizó el material pitagórico y formuló el primer sistema formal axiomático de las matemáticas. “Los Elementos” fue el libro de texto habitual en Matemáticas hasta el XIX.


Arquímedes

    Arquímedes de Siracusa (287-212 a. C.): Es uno de los padres de la ciencias experimentales, y destacó como matemático, físico e ingeniero. Como matemático desarrolló en el estudio de las subdivisiones de una superficie geométrica (anticipándose 2.000 años al cálculo infinitesimal de Newton o Leibniz), también estudió la propiedades matemáticas de círculos y esferas, llegando a conseguir un cálculo aproximado de pi. En física es el descubridor del principio que lleva su nombre (sobre el empuje que recibe un objeto sumergido en el agua), del “método de la palanca” y del concepto de peso específico. En ingeniería se le deben numerosos inventos, como la catapulta, los espejos cóncavos usados como arma de guerra, o la hélice de extracción de agua (tornillo sinfín). Sus investigaciones de ingeniería inspirarán a personajes como Galileo.
 
 

Aristarco

   Aristarco de Samos (319-230 a. C.). Suele señalarse que, de no ser por la pérdida de las teorías de Aristarco, la ciencia occidental, e incluso su historia, habrían sido muy diferentes. Es conocido como el Copérnico del mundo antiguo. Sus descubrimientos astronómicos son imponderables. Sostenla, por ejemplo, que la Tierra y los planetas giraban en torno al Sol (teoría heliocéntrica, recogida por Copérnico). Calculó matemáticamente las distancias relativas Tierra-Luna/Tierra-Sol. Razonó que, debido a la ausencia de paralaje, las estrellas debían estar infinitamente lejos. Su teoría heliocéntrica no tuvieron mucho calado, acaso el babilonio Seléuco.
Eratóstenes de Cirene continuó su labor de cálculo y consiguió resultados más precisos.
 
 


 

    Los revolucionarios avances resultado de la ciencia alejandrina resultan casi increíbles. Casi todas las ramas de la ciencia actual ya fueron tratadas por estos pensadores e inventores. Por ejemplo:

    En Ingeniería: Herón de Alejandría (s. I d. C.), que inventó de la primera máquina de la historia (una máquina de vapor casi 2000 años antes que Watson); Ctesibo, (s. III a.C.) y su discápulo Filón de Bizancio, que desarrollaron enormemente la ingeniería aplicada. Sus tratados constan de Principios y aplicaciones de la palanca; Construcción de puertos, artillería y balística; Neumática o máquinas que funcionan con aire comprimido; Construcción de autómatas; y Defensa y sitio de ciudades, destacando especialmente la invención del reloj de agua (accionado mecánicamente) y la artillería por aire comprimido.

    En Medicina:  El padre de la medicina griega, en general, suele considerarse Hipócrates (s. V a.C.). El primer maestro medico de Alejandría fue Herófilo de Calcedonia (s. III). Herófilo escribió un tratado Sobre la Anatomía, donde realiza una investigación sobre el asiento de la inteligencia. Recuperó la teoría de  Alcmeón de Crotona (s. VI a. C., filósofo pitagórico que postuló la elimincación de los rituales místicos en medicina) que la localizaba en el cerebro, contradiciendo a Aristóteles que la transfirió al corazón. Para sus estudios realizá una disección del cerebro y del sistema nervioso. Tambien distinguió entre diferentes tipos de nervios y las partes del encáfalo. Además Herófilo fue el primero que distinguió entre venas y arterias, dándose cuenta de que las últimas latían, cosa que no ocurre con las primeras. Erasístrato de Quíos (s. III), también estudió las venas, trazando el mapa completo a simple vista, y defendiendo la circulación de la sangre. Estudió la respiración y el comportamiento entre fluidos, aire y vacío, desarrollando teoría sobre la respiración y la circulación del “espíritu vital”. En Asia Menor destacaron Cratevas, que fue el primero en dibujar y describir las plantas medicinales que cojía, y Apolonio de Citio, que realizó esquemas de operaciones quirúrgicas y métodos de vendaje. Galeno de Pérgamo (s. II d C.) realizó el mayor compendio de medicina del mundo clásico, considerándose el manual básico de medicina hasta la época moderna.

    En Astronomía: Habría que señalar que esta era una de las ciencias que más interés despertaba desde la antigüedad.  Entre los griegos encontramos todo tipo de teorías adelantadas a su tiempo. Por ejemplo, Platón ya defendía la rotación de la Tierra y la mayoría de los pensadores creían que la tierra era redonda y que su sombra provocaba los eclipses de Luna. Si bien, es entre los alejandrinos donde encontramos las más sorprendentes. Además de Aristarco, destaca Eratóstenes de Cirene, el geómetra , que mediante un ingenioso razonamiento, calculó el perímetro de la Tierra, cifrándolo en 39.651 Kms (errando, sólo, en 80 kms). También inventó los conceptos de latitud y longitud. Apolonio de Pérgamo estudió el conocido problema de los cambios de color de los planetas y las aberraciones de sus árbitas (estrellas errantes), proponiendo como solución su famosa teoría de epiciclos y deferentes. Hiparco de Nicea (o Hiparco de Rodas) descubriá el fenámeno de la precesián de los equinocios (constató que la posición de las estrellas fijas en los equinoccios y solsticios medidos en Alejandría en los últimos 150 años habían variado). Calculó el mes lunar con una precisión de un segundo. Realizó un catálogo de más de mil estrellas (cada una con su nombre), clasificándolas por magnitud. Se le atribuye el descubrimiento de una “nova”, que le llevó a conjeturar (según Plinio) que las estrellas nacen y mueren. Claudio Ptolomeo (s. I-II d. C.) elaboró un compendio astronómico de 13 volúmenes denominado “ Composición Matemática”, aunque es más famosa la denominación que le dieron los árabes: “Almegisto” (= el más grande). Hay que señalar que el Modelo Ptolemáico representó un cierto atraso respecto del modelo de Aristarco, asentando la creencia en universo más pequeño, simple y geocéntrico.



D) Historia de Roma.


    Según la leyenda clásica, la ciudad se fundó en el 753 a.C. a orillas del Río Tíber por Rómulo y Remo, personajes legendarios abandonados a orillas de río Tíber, Sobrevivieron al ser amamantados por una loba. Luego, Rómulo y Remo fueron criados por unos pastores que los tomaron como hijos propios. En el mismo lugar donde fueron amamantados por la loba, fundaron una ciudad. Rómulo mas tarde mató a su hermano Remo por una disputa por el coste a la entrada a la ciudad, la ciudad fue entonces llamada Roma (ciudad de Rómulo).
La verdadera historia sería que la cuidad de Roma fue fundada en forma progresiva por pueblos latinos que fundaron aldeas en las famosas siete colinas. Con la llegada de los Etrucsos estas aldeas terminaron por fusionarse (siglo IX y VIII a.C). Comienza entonces el periodo de Monarquía Romana.


    En el 510 a. C. es expulsado el último rey, instaurándose la República. Este es el periodo de máximo desarrollo del mundo romano. Es la época de la expansión por Europa continental y el Mare Nostrum, la construcción de las calzadas, los puentes y los acueductos. Es también el periodo más floreciente culturalmente, al desarrollarse el Derecho Civil, las artes escénicas, la literatura.... La romanización de numerosos pueblos se asocia a su civilización.


 La República culmina en el 27 a.C cuando Octavio Augusto vence en la guerra civil que sacude la república y se hace nombrar emperador aboliendo el estatus del Senado. El Imperio Romano entra en decadencia desde el principio, debido a numerosas luchas internas e inestabilidades. Hacia el s. II comienzan las invasiones bárbaras, sobre todo en el norte.



 La inestabilidad y las luchas internas llevan a dividir el imperio en dos: el Imperio Romano de Occidente, con capital en Roma, y el Imperio Romano de Oriente, con capital en Constantinopla. Hacia el siglo V d.C. el imperio occidental es ya inexistente en la práctica (mientras que el oriental perdura otros mil años). Comienza entonces la Edad Media.

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